viernes, 23 de octubre de 2009

Mi desplante tiene que ver con la condición básica de la conveniencia. La revolución permanente está en nuestra esencia aún cuando los ordenadores mentales nos orienten hacia un estado de confort patético. Cuando miles de valiosas monedas estén cayendo desde el cielo, yo intentaré buscar un refugio donde resguardarme del maldito diluvio. Ahí podré buscar de donde es que viene la luz brillante.

Y de repente se vienen a mi mente miles de imágenes sin sentido, ni contexto ni lugar. Velocidad espectral que anida en algunos rincones calmos de la mente. Lugares para recordar. Las mieles pseudoexitosas que obnubilan los sueños de las almas inquie ...tas pero no las vencen. La libertad vestida a la moda. La Luz, ocultada arteramente por la resaca social. Eso es.

viernes, 22 de mayo de 2009

La opción siempre es la misma. Se terminan los días y soslayan encuentros magnéticos que atraen el vicio de la posesión vulcánica. Como fin. Esta sociedad marchita comandada por cerebros oprobiantes se contrae maliciosa ante la mirada atónita de mentes errantes que intentarán una vez más sentirse parte de la nada misma embadurnándose en la materia de desecho de sus propios cuerpos travestidos. Y sin embargo sale cada día frente a la ya no mirada del mismo que lo ve a diario. Paz es lo que se dice buscar mientras la moneda cae en tiempos regulares buscando cada tarde al mismo idiota que traiciona para llegarle.
Saturación. Respeto. Magia. Brutales malones arrivarán cuantas veces hasta que los veas no llegar más y la luz será egoísta, cual rayo físico aportante de materia oscura.
Sociedad estúpida que persigue historias ficticias cargadas de miseria y degradación. Solo me aparto.